Conecta un disco NTFS o ext4 y ábrelo como en el Finder: copia, mueve, renombra y borra. Sin instalar drivers ni extensiones, y sin nada corriendo en segundo plano cuando cierras la app.
macOS solo lee los discos de Windows y ni siquiera ve los de Linux. Hasta hoy la salida era instalar un driver que se queda corriendo. iMount lee el disco dentro de la app y, al cerrarla, no deja nada.
El Finder solo lo lee. iMount también escribe, con ntfs-3g, la librería que lleva años abriendo discos de Windows fuera de Windows.
$MFT, «System Volume Information» y la papelera de Windows.El Finder ni lo ve. iMount lo abre con libext2fs, la misma librería que usa e2fsck en Linux.
metadata_csum, 64 bits y orphan_file: lo que crea mkfs.ext4 actual.Copiar, mover, renombrar, borrar y arrastrar, con una cola de copias que te dice cuánto falta.
Selecciona carpetas del disco y arrástralas al Finder, o suelta archivos del escritorio sobre la ventana de iMount. Con dos discos conectados, arrastra de uno al otro.
Abre un documento del disco con su app de Mac. Al guardarlo, iMount lo escribe de vuelta en el disco.
Cada disco abre su propia ventana con su color, para no confundir el de Windows con el de Linux.
Pulsa espacio y mira la foto, el video o el PDF sin copiarlo antes.
Si un archivo ya está en el destino, eliges: reemplazar, conservar los dos o saltarlo. Para uno o para todos.
Antes de escribir, iMount revisa que el nombre sea válido en el disco y te lo dice en palabras, no con un código. Los acentos se guardan de forma que Windows y Linux los lean igual.
Copia miles de archivos y sigue explorando: la carpeta se va llenando en pantalla, una barra te dice cuánto falta y cada archivo terminado queda guardado, aunque desconectes el disco después.
Conecta tu disco o memoria USB. iMount solo te muestra sus particiones NTFS y ext4; de las demás se encarga el Finder.
macOS te pide tu contraseña (o Touch ID) una vez por disco. iMount no instala ningún ayudante para hacerlo.
Explora, arrastra y copia como en el Finder. Al terminar, expulsa el disco desde la app y listo.
Los drivers montan el disco en el sistema y dejan extensiones o procesos registrados. iMount hace el trabajo dentro de la app y desaparece al cerrarla.
| iMount | Finder | Drivers (macFUSE, Paragon…) | |
|---|---|---|---|
| Leer discos NTFS | ✓ | ✓ | ✓ |
| Escribir en discos NTFS | ✓ | ✕ | ✓ |
| Abrir discos ext4 | ✓ | ✕ | Algunos |
| Sin instalar drivers ni extensiones | ✓ | ✓ | ✕ |
| Nada corriendo al cerrar | ✓ | ✓ | ✕ |
| Gratis | ✓ | ✓ | Algunos |
Al cerrar iMount no queda ningún proceso, daemon, extensión ni elemento de inicio. Ni siquiera el punto en el Dock.
Lee el disco directamente con ntfs-3g y libext2fs, en el mismo proceso. No monta nada en el sistema ni en el Finder.
Cada archivo se sincroniza con el disco al terminar de copiarlo. Si desconectas el disco entre copias, lo ya copiado está a salvo.
App nativa: cada disco trabaja en su propia cola, así la ventana nunca se congela aunque copies miles de archivos.
conecta y listo
Descarga iMount, arrástralo a Aplicaciones y conecta tu disco. Sin drivers, sin reiniciar y sin dejar nada instalado.